El gramaje decide más que el precio
Dos camisetas al mismo precio pueden comportarse de forma completamente distinta bajo la misma impresión. El gramaje, no el coste, es el primer número que hay que comparar.
- Dos camisetas al mismo precio pueden comportarse de forma completamente distinta bajo la misma impresión. El gramaje, no el coste, es el primer número que hay que comparar.
Por qué 150 y 220 son productos distintos
Una camiseta de punto de 150 g/m² es una prenda de campaña: ligera, barata de enviar, y admite una serigrafía grande de forma limpia porque la tinta se asienta sobre una superficie lisa y fina. Una camiseta de 220 g/m² es una prenda de fondo de armario. Mantiene la forma tras más lavados, cae en lugar de marcar, y soporta el bordado sin que el tejido se frunza alrededor de la puntada. Comprar la ligera para un uso cercano al uniforme, o la pesada para un evento de un solo día, es el error más frecuente y más caro que vemos.
Qué le hace el gramaje a una decoración
El bordado necesita algo sobre lo que asentarse. Por debajo de unos 180 g/m² la puntada tira del tejido y la marca se deforma tras el primer lavado; por eso en prendas ligeras pasamos un logo al pecho a transfer o a impresión en lugar de forzar el hilo. Con la serigrafía ocurre lo contrario: una superficie lisa y más ligera acepta mejor el color plano que un polar cepillado, donde el pelo se levanta a través de la tinta.
Cómo comparar con honestidad
Ponga el gramaje junto al precio en cada producto que esté considerando y compare esos dos números a la vez. Por eso nuestras fichas indican los g/m². Si un proveedor no le dice el gramaje, no puede comparar su precio con el de nadie más.